lunes, 29 de diciembre de 2014

Carta Por Nacimiento De Mi Primer Hija



Querida hija!, amor de mi vida.
Te amo sobre todas las cosas y más de lo que nunca creí que pudiese amar a nadie.
Una larga espera para que nacieses, tu madre sufrió y lucho por traerte al mundo y yo constantemente a su lado, no quería perderme tu llegada.
Desde el instante en que te vi, supe que mi vida ya no me pertenecía, mi vida, ahora, eras tú!.

Al principio surgen tantas dudas, incertidumbres, miedos. -Estará bien?, por que llora?, tendrá hambre?. Luego tienes esa fase en que te preguntas si serás buen padre,  porque después de varias noches sin dormir llegas a decir cosas increíbles -solo los que son padres entenderan esto-.
Nadie sabe ser padre, se aprende sobre la marcha y supongo que no todo lo que aprendes con tu primer hija sirve para el segundo. Me equivoco y trato de aprender de mis errores.
Mientras tu creces, yo lo hago como padre. Te quiero, te mimo, te cuido, te regaño, te educo,
me equivoco, aprendo, te pido perdón y tu me perdonas.

Estoy tan orgulloso de ti!. Con poco más de dos meses, comes sola, hablas perfectamente con expresiones cada día más sorprendentes, Pero también con tus momentos de rebeldías, que cuando se te pasa me haces caritas, me sonreís o me compras con un simple pucherito, luego nos damos un beso lo olvidamos y continuamos con nuestra evolución, creciendo juntos!.

Trato de hacerte crecer y educarte como hija y me doy cuenta de que tu me haces crecer y me educas como padre. Te querré siempre y siempre estaré a tu lado, perdóname si a veces un exceso de protección te agobia, lo hago por ti, aunque trataré de darme cuenta y dejarte tu espacio.
Se que tendrás que equivocarte, tomar tus decisiones, madurar, pero quizá mi condición de padre no me haga darme cuenta de que no te estoy dejando hacerlo.

Sos una bebita maravillosa, eres una niña muy especial, trataré de fijarme cuando se produzca el cambio y seas una niña - mujercita - adolescente que necesita desarrollarse, encontrarse, buscar su camino.
Solo deseo lo mejor para ti, discúlpame si en algún momento no lo hago bien, si te parezco demasiado duro, mi intención será buena. Confía siempre en mi, cuenta conmigo en todo, trataré de escucharte en lugar de sermonearte, ayudarte cuando te equivoques en lugar de hacerte reproches.
Papá va a estar siempre aquí, a tu lado!. Cuando tengas miedo acude a mí, cuando te equivoques te escucharé y apoyaré, si nos enfadamos hablaremos y nos daremos un beso, nos perdonaremos y continuaremos igual que hacemos ahora.

Trata de tener claro lo que quieres, lucha por ello, ser feliz. No olvides valores como la honradez, el respeto, la amistad y la familia. Huye de la envidia, el egoísmo, la avaricia y la soberbia.

No pretendo que seas perfecta, ni como yo, ni como quisiera que fueses. Quiero que seas tú. Yo he cometido errores y los sigo cometiendo, sé que será difícil pero tengo que dejar que vivas y aprendas de lo tuyos.

Solo espero que cuando crezcas puedas estar orgullosa de mi y por lo menos alguna vez, aunque sea de vez en cuando, me dejes abrazarte y mimarte, que quieras seguir siendo mi niñita!.
Aunque ser padre es difícil, duro, cansado, estresante, complicado... no lo cambio por nada.


   Mi vida ya no es mía, mi vida eres tú!